¿Tienes heridas infantiles?

08.10.2017

No he conocido a ninguna persona que no tenga en absoluto heridas de niño. Forma parte de la naturaleza y el estilo de vida actual que incluso la gente que tuvo los mejores padres, los mejores cuidadores, ha vivido heridas, faltas de respeto, descuidos, carencias, excesos, cosas difíciles. 


Algunas personas por desgracia han vivido heridas graves que amenazaron su vida, su integridad o su dignidad o perdieron muy pronto a sus seres queridos, de los que dependían. 


Entramos en el mundo infantil, en el mundo a veces de los abusos, en el mundo de las carencias, de lo que pudo ser o no pudo ser con la madre o con el padre u otros, y entramos en la ardua tarea adulta de tratar de comprender que sucedió, y abrir el corazón al sufrimiento para poder sanarlo, y sobre todo ver qué defensas y qué aprendizajes afectivos edificó el niño a modo de estrategia de supervivencia primaria, pero que luego reproducirá en sus contextos de pareja por lealtad justamente a los padres o a estas heridas, por paradójico que pueda parecer.


Joan Garriga