5 herramientas prácticas para manejar la ansiedad

02.12.2019

He estado 20 años con ansiedad durante las 24h del día. La ansiedad fue mi compañera más fiel durante muchos años.

Gracias a la formación en Terapia Gestalt me di cuenta que esos nervios que sentía durante todo el día en el estómago no era "lo normal".

La ansiedad es un mecanismo de alerta que nos avisa de un peligro o una amenaza real o imaginaria.

Algunos síntomas de mi ansiedad los sentía en el cuerpo, a un nivel emocional y mental:

  • Nervios en el estómago u otra zona corporal como el corazón.

  • Inquietud o pasividad motora, ganas de hacer muchas cosas para olvidarme de la ansiedad o bloqueo sin poder hacer nada.

  • Pensamientos destructivos tanto de mí como de los demás y el entorno.

  • Pensamientos ubicados en el pasado o en el futuro.

  • Respiración entrecortada, me costaba respirar con normalidad.

  • Sudoración en alguna zona del cuerpo, como en las manos en mi caso.

  • Miedo sin causa aparente, incertidumbre, estar en vacío.

  • Somnolencia para escapar de la ansiedad.

  • Dispersión mental, falta de concentración.

  • Estrés, angustia, falta de foco.

  • Cuerpo tenso, sin poder relajarse o soltar.

  • Desconexión emocional.

  • Sistema nervioso alterado y excitado.


Cada persona es única y puede experimentar otros síntomas diferentes o parecidos; en cualquier caso, a veces nos acostumbramos a vivir con ansiedad como algo normal y como parte de nuestra realidad sin cuestionar si existen otras maneras de afrontar nuestra vida.

La ansiedad, desde mi experiencia personal, es la desconexión con la realidad presente y con uno mismo; la ansiedad responde a un peligro que no está pasando ahora pero que el cuerpo y el inconsciente registra como presente.

Por ejemplo, en terapia con una clienta hablábamos de su familia de origen y mencionó en la conversación a su tío paterno. De repente su cuerpo comenzó a temblar, sus manos a sudar y empezó a respirar con dificultad.

A nivel emocional sentía miedo aunque no sabía especificar a qué o quién exactamente. Estaba sufriendo un ataque de ansiedad: su cuerpo y psique experimentaron un peligro al mencionar a su tío aunque el objeto del miedo no estaba presente en la sala.

El cuerpo y el inconsciente no tienen tiempo. Cualquier trauma o situación inconclusa se quedan registrados en ellos y ante cualquier estímulo externo que active esta memoria emocional, surge la ansiedad a través del cuerpo, las sensaciones y emociones.

La ansiedad es la brecha que existe entre el presente y el futuro. Fritz Perls.

5 herramientas prácticas para manejar la ansiedad

En el transcurso de mi experiencia tanto personal como profesional, he aprendido algunas herramientas que me han venido estupendamente para calmar mi ansiedad y volver al presente. Te las comparto.

  1. Respiración consciente, lenta y profunda. Párate donde estés y respira profundo de manera lenta: inhala aire por la nariz y exhala el aire por la boca. Practica esta respiración durante un buen rato. Esto ayudará a calmar las respuestas fisiológicas que estén aconteciendo en ese momento.

  2. Pon límites a tus pensamientos. Muchas veces la ansiedad viene producida por pensamientos catastróficos sobre el futuro o recordando momentos desagradables del pasado. A mí me ha ayudado a decir en voz alta varias veces: ¡BASTA! ¡NO! ¡YA ESTÁ BIEN! Si no controlamos nuestra mente, ella nos dominará a nosotros.

  3. Vuelve al presente con el cuerpo. La ansiedad es una respuesta a una memoria emocional antigua, por lo que volver al presente reducirá los síntomas. Camina, baila, pega patadas en el suelo, haz ejercicio... cualquier movimiento que te ayude a volver al momento presente.

  4. Tócate el cuerpo o permite que otros (personas con las que tienes confianza) lo hagan. Esto le dirá a tu cuerpo que no hay peligro, que ahora estás a salvo y que puedes estar tranquil@.

  5. Comparte la ansiedad con personas de tu confianza y expresa tus sentimientos. Compartir nos ayuda a darle voz a lo que hay oculto detrás de la ansiedad. Comparte con personas que sepas que te van a escuchar y no te van a juzgar.


Si la ansiedad persiste en el tiempo o se vuelve imposible de manejar, entonces es importante que comiences un proceso de psicoterapia que te ayude a profundizar en la memoria emocional que hay detrás y que te facilite más herramientas para gestionarla.

Espero que estos tips te ayuden a vivir una vida mejor y sin ansiedad.


Sandra Gamero

Terapeuta Gestalt y Formadora profesional