5 tips para estar más presente y recuperar la alegría

05.03.2018

La compañía no tiene que ver con estar rodeado de personas.


A veces uno puede sentirse solo y tener a muchas personas alrededor. Y al revés, estar en compañía y físicamente solo.


A veces también hay personas que están a kilómetros de distancia y nos hacen sentir acompañados. Y personas que están físicamente cerca y no sentimos su presencia.


La soledad que a veces podemos sentir tiene que ver con la presencia de mí mismo.


¿Me abandono y me dejo a mi suerte cuando las cosas se ponen mal? 

¿Busco a alguien del exterior que se haga cargo de mi malestar?


O por el contrario, ¿estoy conmigo, me apoyo, me animo y me acompaño en los momentos más dolorosos de mi vida?


Una de las lecciones más duras que aprendí a lo largo de mi proceso de crecimiento personal fue el que hay momentos y circunstancias de la vida que las he de pasar sola. Sola en mi propia compañía.
Hay caminos que sólo puedo transitar yo. Mis zapatos no le valen a nadie, sólo a mí.


No puedo pretender que el otro sienta o piense por mí. Que tome decisiones en mi lugar. Que se haga cargo de lo que es mi responsabilidad y que sobre todo, sienta mi dolor en la misma intensidad que lo siento yo.

Esto es una fantasía. 


Por lo que empecé a transitar esas zonas de mi interior que me dolían. En compañía de mi terapeuta.


Y también descubrí las maravillosas lecciones que me otorgaba la mal entendida soledad. Digo mal entendida porque la soledad, en definitiva, es la ausencia de mi mismo.


¿Dónde estoy cuando sufro porque las cosas no salen como yo esperaba?
¿Dónde estoy cuando mi ser querido ya no está y no encuentro bálsamo que remedie el dolor que siento por dentro?


¿Dónde estoy cuando el miedo a lo desconocido y a conseguir lo que quiero me paralizan?A veces la respuesta es tremenda y dolorosamente sencilla: No estoy aquí. Ni ahora. Estoy allá, en la ausencia.


Por lo tanto, es difícil estar aquí, en la presencia del dolor o de lo que haya en tu interior ahora.


Y este es el trabajo que hay que realizar para dejar de sentirse solo: permanecer aquí, conmigo, con lo que haya, con lo que es.
La pregunta clave para mí es:


¿Dónde estoy? ¿En la presencia o en la ausencia de mí mismo?

A continuación, te muestro 3 beneficios cuando estoy presente conmigo misma:


1. El dolor no se convierte en sufrimiento. Lo transito en compañía de mi misma y, por lo tanto, es más llevadero y limpio, no hay tanta carga emocional.


2. Me hago cargo de las decisiones que tomo, consciente o inconscientemente. Dejo de echarle la culpa a los demás, al gobierno, a mis padres, a mi pareja... para tomar las riendas de mi vida. Esto me hace sentir adulta y madura.


3. No tengo miedo de que alguien se vaya de mi lado. Siento que estoy conmigo pase lo que pase y que sabré sacar los recursos necesarios cuando alguien o yo misma decidamos que la relación se terminó. 5 Tips para estar más presente contigo mismo y recuperar la alegría:


1. Donde está tu cuerpo, está tu presente. Fíjate en las tensiones que acumulas en cada zona corporal y muévelas. Baila. Camina.


2. Observa dónde se aposenta tu atención: en el objeto que tienes delante o en la historia que te contó tu amiga hace un rato. A veces estamos más en la fantasía que en la realidad. Vuelve al aquí y ahora fijándote en lo que hay a tu alrededor: el cuadro, la mesa, tu cuerpo... Esa es la realidad.


3. Encuentra un lugar dentro de tu organismo interno donde refugiarte de las tormentas exteriores. Este espacio interior es sagrado. Allí podrás estar contento, alegre, triste... tal y como estés ahora, sin darle explicaciones a nadie y sin tener que aparentar. Conserva este espacio interior como el tesoro más preciado.


4. Fija tu atención a cómo te sientes ahora. ¿Qué necesitas en este momento?


5. A veces vamos por la vida con el piloto automático, haciendo siempre lo mismo y sin disfrutar del movimiento espontáneo de la vida. ¿Qué te apetece y quieres hacer ahora y que esté dentro de tus posibilidades? Atrévete a salir de la monotonía de tu mente.


Conserva y recuerda estos 5 tips cada vez que sufras, es decir, cada vez que no estés aquí y ahora.

Sandra Gamero